CONSEJOS PARA CONDUCIR CON REMOLQUES

Existen varias posibilidades a la hora de conducir un vehículo con remolque. Los remolques ligeros (hasta 750 Kg de MMA), se pueden conducir con el permiso tipo B.

Para los remolques de más de 750 kg -o remolques no ligeros-, depende del peso del conjunto:

– Si el vehículo pesa 3.500 Kg o menos, el remolque más de 750, y entre los dos pesan menos de 4.250 Kg, se necesita el carnet tipo B96.

– Si el vehículo pesa 3.500 Kg o menos, el remolque más de 750, y entre los dos pesan entre 4.250 y 7.000 kg, se necesita el permiso B+E.

– Su entre el vehículo y el remolque, el conjunto pesa más de 7.000 Kg, se necesita elC+E

Si el remolque es de los denominados “ligeros”, con un peso inferior a los 750 kilogramos, no es necesario asegurarlo, quedan cubiertos por el seguro del vehículo al que van enganchados.

Si el remolque pesa más de 750 kilogramos, necesita llevar su propio seguro. Lo normal, en cualquier caso, es declarar en tu compañía la instalación de la bola de enganche.

Si no has manejado nunca antes un vehículo con remolque, busca una zona amplia y despejada y, antes de meterte en ciudad o por zonas complicadas, practica sobre todo las maniobras.

Inicia siempre la maniobra de marcha atrás con el remolque y el coche alineados, no intentes nunca realizar un giro muy grande de una sola vez, y no dudes en abortar la maniobra y volver a empezar de nuevo cuantas veces sea necesario.

Antes de coger un remolque por primera vez, prueba en una zona amplia y realiza maniobras para adaptarte.

Es fundamental adaptar las presiones a lo recomendado por el fabricante en el manual de del coche. Al igual que hay que ajustar las presiones para conducir con carga, también hay que hacerlo para tirar de un remolque.

La norma básica es no cargar más de lo necesario. En cualquier caso, intenta aligerar al máximo la carga que llevas en el maletero del coche, para que la zona trasera no baje la altura. En el remolque, hay que intentar que el centro de gravedad quede justo delante de las ruedas del remolque.

Con unos 10 ó 20 centímetros es suficiente para que el remolque se transporte con seguridad en curva y en recta. Si el centro de gravedad está muy adelantado, el remolque no girará correctamente.

Has de tener mucha precaución a la hora de frenar. Es fundamental al conducir con remolque alargar la distancia de seguridad con el vehículo que nos precede, pues en caso de tener que realizar una frenada de emergencia necesitarás más metros para detener el vehículo.

Procura evitar reducciones bruscas de velocidad y frenadas en seco. La clave: utilizar el “freno motor” ayudándote del cambio de marchas, y conducir con anticipación.

En general, los adelantamientos durarán más, porque la longitud es mayor.  Necesitarás más metros que sin el remolque. Asegúrate de haber sobrepasado totalmente al vehículo al que adelantas antes de volver de nuevo al carril.

Uno de los peores enemigos de la conducción con remolques es el viento, sobre todo si es lateral o cruzado. Un reparto adecuado del peso en el remolque reduce los posibles vaivenes que puede causar el aire, pero la mejor forma de hacerle frente es reducir la velocidad y, en casos extremos, esperar a que el viento amaine.

En cuanto a la velocidad, los límites específicos para automóviles con remolque son:

a) En autopistas y autovías, para automóviles con remolque de hasta 750 kilogramos, 90 km/h; para el resto de automóviles con remolque, 80 km/h.

b) En carreteras convencionales señalizadas como vías para automóviles y en el resto de carreteras convencionales, siempre que estas últimas tengan un arcén pavimentado de 1,50 metros o más de anchura, o más de un carril para algunos de los sentidos de circulación: 80 km/h.

c) En el resto de las vías fuera de poblado: 70 km/h. d) En el medio urbano hay que seguir la señalización de 50 ó 30 km/h. Y por último, en caso de circular por caminos, la velocidad máxima será de 25 Km/h.

Cuando llega una pendiente es cuando notaremos que llevamos enganchado un remolque, sobre todo si no nos anticipamos al perfil de la carretera. No dejes que el motor caiga de vueltas afrontando la subida en marchas largas, reduce una marcha antes de iniciar la subida y la afrontarás con el motor preparado.

No olvides revisar de forma periódica el remolque aunque  no lo utilices a menudo. Siempre que vayas a hacerlo, los puntos fundamentales son los siguientes: la fijación del enganche, el funcionamiento del freno del remolque, en caso de tenerlo, y el correcto funcionamiento de las luces.

Información obtenida de www.motor.mapfre.es